INTRODUCCIÓN EL GÉNESIS
La interpretación de los secretos de la Biblia representa el conocimiento anterior al nacimiento de las grandes religiones, el conocimiento de la religión primera, la de la creación, la de los primeros seres creados en los universos, cuando era manifiesta la igualdad y semejanza con el Creador, lo era en cuanto a que conservaban parte de su perfección la capacidad para conservar la vida eterna, como así se revela al inicio del Libro del Génesis, sin compararse con el poder y vida eternos nacidos de la nada del Creador Original,
El lenguaje del Libro del Génesis, enigmático por conjugar dos sentidos, resultaría imposible fuera creado por una mente humana, porque es tan perfecta que su sentido literal puede convencer a la mente más sabia tratarse de un conocimiento de la creación original, logrando su cometido el que durante milenios haya dominado a la humanidad; ocultando al entendimiento el conocimiento del inicio de la progresiva pérdida de la perfección de la creación de la tierra, donde el ser humano, por Ley de Creación, capta involuntariamente de manera paralela esta progresiva pérdida de perfección, siendo la verdadera causa de su declinación objeto tendenciosamente de maldiciones religiosas.
El inicio de la pérdida de la perfección, expuesta en el convincente sentido literal como una creación original, tiene el enorme defecto de imponerle al ser humano la creencia de haber sido creado con una naturaleza pecadora y con tendencia hacia el mal, despojándolo de la sensibilidad necesaria para tomar el alimento del Creador la naturaleza. El alimento la naturaleza es ocupada por la adoración hacia un ser todopoderoso, iniciando con el aceptar sea posible, sin duda alguna, que la humanidad haya descendido de una sola pareja de seres humanos que engendraron dos varones y uno haya asesinado al otro, lo cual por sí solo representa una muestra de no tratarse de una Creación Original, el aceptarlo sería equivalente a pensar la naturaleza de Dios es imperfecta, incapaz de crear y sostener la inmensidad de la creación. Aceptando este inicio, enseguida continuará aceptando lo que a su manera entienda del total sentido literal del Génesis y así estará condicionado para cambiar el alimento la naturaleza y el universo por la adoración de fuerzas religiosas imperantes solo en la tierra.
Mandamiento es: no romperás los tiempos ni el destino. La apertura del conocimiento de la creación es cíclica, por este motivo las fuerzas de la creación no habían permitido descifrar el sentido oculto del Génesis y el significado la creación de las condiciones paradisíacas, presentes en las características de la estructura íntima de las esencias con las que fueron creados los primeros seres humanos, nivel 12 en Cábala, la pureza y el conocimiento puro; y el universo la tierra como madre joven capaz de sostener y aumentar el nivel de creación del ser humano; condiciones que en las revelaciones al ser cambiadas repentinamente hacia cambios negativos similares a los actuales, logran dar la impresión cierta de que el ser humano fue creado originalmente con una naturaleza desequilibrada. Estas condiciones se revertirán al final de los tiempos, se recuperará el nivel de creación, nivel 12 en Cábala, la pureza y el conocimiento puro, revelada en múltiples ocasiones al final del Libro del Apocalipsis.
En el conocimiento del sentido oculto de la Biblia interviene el igualmente oculto conocimiento de la verdadera Cábala, tan oculto que no se tiene tan siquiera una verdadera definición. Quien introdujo su conocimiento en la tierra fue Hermes Trimegisto, lo vivió mediante su altísima sensibilidad psíquica, para llevársela a su dimensión ante el riesgo de que fuera utilizada sin tener control de su poder. Para interpretar el sentido oculto de la Biblia mediante Cábala basta con conocer su base la equivalencia exacta de los números con las letras, solo en el Idioma Español; además el conocimiento médico e interpretación de los sueños, el lenguaje del inconsciente.
Cábala es mucho más que una tradición del pueblo judío, Cábala por definición son los sonidos que en perfección dan origen a la creación, es el lenguaje utilizado por los seres creados en estado de perfección, lenguaje que será recuperado cuando la tierra recupere su equilibrio y después del caos el ser humano recupere el profetizado nivel 12 al final del Libro del Apocalipsis.
Mandamiento es: No ocultarás tu verdad. El conocimiento de la religión primera, la religión de la creación, radica en el conocimiento de lo más pequeño, de lo más ínfimo con lo que fue creado todo lo que existe, coincide con el avance científico hacia el conocimiento de la física cuántica y la inmensidad de los universos, para que fuera posible se dimensionara la verdadera naturaleza de la Creación Original y del Creador Original, y se entendiera el significado de similitud y semejanza con el Creador, similitud presente en todo lo creado, no solo con el ser humano universo viviente sino también con los universos y la naturaleza, en relación a haber sido creados con átomos y núcleos funcionalmente similares en un ser viviente, un planeta o una galaxia, todos con un vacío central que sostiene el conjunto. El ser humano sostiene la similitud con el universo la tierra que le dio la vida mediante el cerebro, transmitiendo esta condición hasta el interior de los núcleos y los átomos de la materia orgánica, morada de lo oculto y sagrado del Creador, el lugar donde reside la fuente de la vida y del conocimiento puro. Se encuentra rodeado y protegido por un condensado de energía que es similar a la que dio lugar a la creación original, se encuentra bloqueada por la energía negativa acumulada en la tierra además de la generada por el ser humano, esperando ciclos milenarios hasta que se reequilibren las condiciones planetarias y pueda crear suficientes energías de la naturaleza; y se reequilibre el ser humano y pueda conducirse por sentimientos puros, entonces se logrará entre ambos lo no posible, romper las capas de energía negativa que obstaculizan el camino, cruzar el condensado de energía pura de la creación que lo rodea, equivalente al milagro de cruzar los cielos para recuperar la vida eterna, diferente al llegar al cielo y continuar girando en la rueda de las reencarnaciones.